miércoles, 11 de enero de 2017
SATANÁS ODIA EL EVANGELIO DEL REINO
SATANÁS ODIA EL EVANGELIO DEL REINO
Es de esperarse que si el evangelio tiene el poder para salvar a los hombres, según lo afirma Pablo en Romanos 1:16, entonces el diablo lo debe detestar con todo su malévolo ser. Efectivamente, pues Pablo dice sobre este asunto, así: “En los cuales el dios de este siglo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Corintios 4:4). Tome nota cómo el diablo embota el entendimiento de los que no creen para que no entiendan el evangelio de la gloria de Cristo. Sí, la frase: “el evangelio de la gloria de Cristo” es equivalente a decir“el evangelio del reino de Cristo”, pues el reino de Cristo viene con gloria. Gloria y reino son inseparables e indisolubles, ya que Pablo también escribió: “Y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria” (2 Tesalonicenses 2:12). Hablar, pues, de la gloria, es hablar del reino de Cristo.
También Jesús enseñó la llamada: “Parábola del Sembrador”. Jesús explica que “el diablo quita de los corazones la palabra, para que no crean y se salven” (Lucas 8:12). Entonces, no es de extrañar que millones de hombres hayan sido engañados por una fuerza superior maligna, y también hayan rechazado el verdadero evangelio salvador para que no crean y se salven. El Diablo es experto engañando con enseñanzas y esperanzas falsas que sustituyen el verdadero evangelio del reino. Pablo tildó las falsas enseñanzas como: “doctrinas de demonios”: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4.1). Recordemos que Juan afirmó que la mayoría de hombres y mujeres están bajo el poder del maligno (1 Juan 5:19). Esto suena duro y difícil de creer, pero es la pura verdad. La gente está dispuesta a creer en la mentira en lugar que en la verdad ( Lea Romanos 1:25). Y Jesús dijo: “Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas” (Juan 3:19). Este tipo de gente opta por creerle a Darwin, Fuerbach, Freud, Hegel, Kant, Marx, Engels, Kiergard, Niechzte, Sartre, Spinoza, de Chardin, etc (= doctrinas de demonios), en vez de la verdad del Hijo de Dios, el salvador del mundo, porque saben que sus acciones son malas y no quieren oír de su futura condenación (Leer Juan 3:19-21). Éstos prefieren creer que Dios está muerto, ó que somos producto de la evolución, y no de una creación divina, o que la verdad y la moral son relativas, y que no hay absolutos.
No es de extrañar que vengan burladores diciendo que los predicadores del reino están locos o que son unos fanáticos religiosos. Pero la verdad es que no estamos locos por la llamada “locura de la predicación”. Dice Pablo: “...agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación” (1 Corintios 1:21). Sí, muchos pensarán que nuestra predicación es una locura de hombres enajenados o alienados. Pero nada es más falso que ser acusados de alienados, pues los verdaderos enajenados o alienados son los incrédulos que han sido enceguecidos por el diablo. Y es por esta razón precisamente que vino Cristo, para liberarnos de lasmentiras sutiles del diablo y sus demonios, las cuales han encandilado y atrapado a la mayoría de hombres que pueblan nuestro mundo (Colosenses 1:13).
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